domingo, 8 de junio de 2008

Todo porque rías

A principios de la década de los sesenta se desarrolló en Argentina una gran afición por las actividades corales en el entorno universitario. Como entretenimiento paralelo a dichas actividades era frecuente que se reunieran varios componentes de cada coro para presentar una actuación en tono claramente humorístico.

En septiembre de 1965, durante el festival de coros universitarios celebrado en la ciudad de Tucumán, un grupo de los integrantes de uno de los coros presentó un espectáculo en clave de humor en el que interpretaban a la perfección un concierto de música barroca. La particularidad de esta actuación fue que los instrumentos empleados eran "no convencionales", mas bien podrían definirse como unos complicados artilugios que curiosamente sonaban a la perfección y eran interpretados con gran maestría por los integrantes. La obra central era la Cantata Laxatón, compuesta por el Arquitecto Gerardo Masana (quien era también el artífice de la mayoría de los instrumentos empleados en aquella actuación) y el texto se basaba en el prospecto de un conocido laxante.

La actuación tuvo un impacto sorprendente, tanto por la originalidad de la propuesta como por el alto nivel evidenciado en la ejecución, así como por la universalidad de su humor. Tal fue el eco que tuvo la actuación que en un artículo publicado en una revista porteña se describía la obra con todo lujo de detalles, postergando el comentario del festival en sí que era el evento principal de aquellas jornadas musicales.

Dado el éxito obtenido y ante la sorpresa de los jóvenes debutantes fueron contratados para repetir la actuación en una sala de fiestas de Buenos Aires. En ésta ocasión el grupo se presentó bajo el nombre de "I Musicisti", y tal fue el éxito que las actuaciones hubieron de prolongarse por espacio de tres meses. Esto motivó la entrada en el profesionalismo de Les Luthiers, enfrentándose entonces a nuevos tipos de audiencia y nuevos retos. Desde entonces han sabido desviarse de la risa fácil y del humor chabacano, quizás debido a su intención de hacer reír para divertirse ellos mismos.


Tras nueve años de crecimiento y desarrollo profesional comenzaron a realizar giras internacionales, en las que el éxito de crítica y público corroboraron la calidad de sus interpretaciones y la universalidad de su humor. Desde 1977 Les Luthiers producen un nuevo espectáculo cada dos años que constituye el plato fuerte de la temporada del Teatro Coliseo de Buenos Aires, llenando a diario su aforo de 1.750 personas. Sin duda tienen la calidad y la aceptación popular necesaria para afirmar que son "profetas en su tierra", aunque gracias a Dios no se limitan a deleitar al público de su país y realizan frecuentes giras que los llevan a países como Brasil, Colombia, Cuba, Chile, Ecuador, España, Estados Unidos, Israel, México, Perú, Paraguay, Uruguay y Venezuela.

Desde sus comienzos hasta la actualidad los integrantes de Les Luthiers son autores de texto y de la música de sus espectáculos, así como de la dirección y de la cuidada puesta en escena de los mismos.

Si queréis más información podéis entrar en sus páginas "más" oficiales pinchando AQUÍ o ALLÁ.

Aquí os dejo uno de sus diálogos más míticos, aunque en él no hay muestra de sus habilidades musicales. Espero que paséis un buen rato.





Muchas veces una carcajada es la mejor cura. ;-)

2 comentarios:

Ignacio Elola dijo...

Son unos grandes, yo los he visto dos veces en directo (dejandome mis buenos cuartos) y no tienen desperdicio.

Émera dijo...

Si, ¿verdad? Yo me quedé con las ganas de verlos el año pasado cuando vinieron a Madrid... A ver para cuando te animas a escribir por aquí Nacho... ;-)